Ricardo Alario
La obra del pintor Ricardo Alario no sólo es de nuestra tierra si no que literalmente ‘se gesta’ dentro de ella; mediante una técnica singular, la de la siembra; enterrando la obra, sembrándola, el artista busca tener el contacto directo con su entorno natural, apegado a lo humano, al gesto milenario de sembrar y esperar, plantea un cuidadoso proceso de oxidación de la tela y los pigmentos y una posterior recogida de la obra.
Llega después de la siembra la búsqueda del formato más adecuado. En esta fase del proceso entra en juego el arte de ver, saber mirar o evadir la obra, sin tocarla apenas, hasta que ésta acaba dando sus propias respuestas y se comprende que la obra está terminada. Pero las obras de Ricardo pueden pasan meses colgadas de la pared, en una relación de afectos e indiferencias con el pintor, de miradas incisivas, ese tipo de mirada que sólo tienen los pintores de siempre, los que como Alario mandan sobre los tiempos de la obra, se amortizan con ella con lentitud conscientes de que “el arte no tiene prisa”, que el arte, que es todo aquello que perdura (como la tierra) necesita su tiempo de siembra y recogida. P. Tu estudio no es sólo el de un artista-creador, sino también de un artesano ¿te molesta ese término? R. No me molesta. En mis comienzos yo entendía la pintura como un dominio técnico y la habilidad manual adquirida a través de la práctica. No existían ordenadores en esa época. P. Hay en ti vocación y oficio, dominas muchas técnicas. Si tuvieses que elegir una, ¿cuál sería? R. Aquella que en ese momento me permitiera expresar con más claridad lo que yo siento y pienso. Las técnicas se pueden mezclar e inventar, te ofrecen caminos con distintos destinos. Soy muy artesano en este concepto. P. Tu técnica de siembra es muy interesante ¿Cómo surgió esa idea? ¿En qué consiste? R. Fue un devenir natural. En un principio, una posibilidad técnica que surgió en mi trabajo. Durante unos años he basado mi producción en ella. En el presente lleva mi atención a la práctica en sí, desligándola de la producción pictórica, adquiriendo todo su protagonismo. P. ¿Te has planteado enseñar esa técnica?, ¿te gustaría que otros artistas la siguieran o te sentirías plagiado? R. La he compartido con otros artistas. Di un taller especializado. En mi taller o a través de mí, he explicado en numerosas ocasiones mi método de trabajo, pero no tengo especial interés en propagar la práctica de esta técnica. P. ¿Crees que puede cambiar el resultado según el artista que la utilice? R. Esta técnica permite, como las demás, infinidad de variantes. Sólo es una forma de las muchas que existen. P. Sobre el tipo de terreno, ¿has pensado en lugares distintos para hacer la siembra? R. He realizado la siembra en varios terrenos, en este momento me interesa uno en concreto. P. En técnicas, como el grabado o la serigrafía, se requiere de una gran precisión, pero en tu obra al óleo más abstracta ¿te dejas llevar o marcas antes un plan de trabajo? R. Soy bastante anárquico cuando trabajo, siempre planteo varios trabajos a la vez. Me gusta pasear por el taller y en cada esquina ir desarrollando distintas obras, cada una de ellas sin competir con las demás variantes sobre un mismo tema. P. Hay en tu última muestra, Neógeno, colores muy vanguardistas. En cambio, otros parecen sacados del renacimiento. ¿Consideras que el arte contemporáneo necesita mirar al pasado? R. El arte contemporáneo es hoy muy extenso, muy rico en posibilidades expresivas. Su ebullición y capacidad de sorprendernos es también muy amplia. Creo que el pasado es recomendable siempre estudiarlo y disfrutarlo, tanto como el presente y sus nuevas tecnologías, que dan paso a nuestros avances en formas de expresión en el futuro. P. Cuando uno ve por primera vez Neógeno piensa: ¡son seres vivos! ¿Era esa tu intención? P. Has comentado en alguna ocasión que tienes pensada la proyección digital de tus obras, ¿has contemplado la idea de nuevas formas de expresión como la instalación o el video-arte? R. Sí, estoy en un proyecto de esas características. Es una forma de conseguir separar la obra pictórica y centrar más mi atención en el proceso como forma tan válida de expresión como la del resultado plástico. P. ¿Seguirá el proyecto Neógeno o trabajas un proyecto distinto? R. Creo que Neógeno deriva ya en cambios que se verán reflejados en mi próxima exposición en septiembre. |
Bibliografía
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Este artículo fue subido por Lakshmi I. Aguirre el 27 Mayo 2008 a las 11:42.
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