Agu Méndez
Gregorio Samsa se despertó en la obra de Kafka siendo un insecto, con su visión mosaica y sus decenas de patitas inquietas. Decir que Agu Méndez es uno no sería de recibo, pero cuando este ilustrador malagueño narra su día a día entre un estudio, una escuela de diseño y sus propios trabajos personales, es fácil imaginárselo con tres pares de patas, un lápiz en cada una y esa mirada fraccionada sacándolo todo adelante. “Trabajo 16 horas al día, duermo cuatro y el resto lo invierto en vida social”, admite Méndez. Una escuela de diseño -Gauss Multimedia-, un estudio de diseño -Golotipo-, y su trabajo personal como ilustrador. Los días son demasiado cortos, definitivamente. Comenzó estudiando banca, siguió con arte dramático, turismo y finalmente se licenció en periodismo. Trabajó en la productora Globomedia en Madrid -series como Siete Vidas o Los Serrano contaron con su participación- y retornó a Málaga para dibujar lo que finalmente quiso que fuera su futuro. Y es que separarlo del bolígrafo es poco menos que imposible. Con él Agu Méndez se convierte en Pensamientos Deformados, su álter ego, la faceta que más le gusta desarrollar. Bajo este nombre, su relación íntima y personal con el dibujo, su verdadera vocación, aparece en forma de mujer, o de Bruce Willis, o de un ‘gremlin’ sobre la cabeza de Macaulay Culkin o cuatro Santa Claus bailarines. No importa mientras tenga la libertad de contar una historia, de expresarse, de asociar ideas como sólo una artista podría hacerlo. Artista. Demasiado modesto para considerarse uno, aunque opine que la ilustración lo es, “y de los más antiguos, sólo hay que leer El nombre de la rosa de Umberto Eco y ver cómo los monjes ilustraban los textos a plumilla. Es el ejemplo que siempre les pongo a mis alumnos”.
No es difícil encontrar sus trabajos en las publicaciones malagueñas. Zoom cuenta con su colaboración todos los meses, parte del equipo de la revista pasó por Gauss Multimedia, y entre sus páginas se pueden encontrar ilustraciones de personajes como El Langui, Santi Millán o Imanol Arias. “No dibujo excesivamente bien, pero hay que perder el miedo a sacar los trabajos del cajón”, aconseja el ilustrador, “me he dado cuenta de que de los ilustradores más potentes no dibuja bien ninguno. Es gente que tiene algo que contar, algo que expresar y lo hace de una manera personal”. Reivindica la novela gráfica, medio con el que confiesa haber crecido, y no descarta la posibilidad de realizar una él mismo. “Cada vez me apetece más poder ganarme la vida dibujando, porque es lo que me gusta hacer, aunque vivir de ella es muy complicado. Hay que dibujar muchísimo y a la gente le cuesta pagar por un dibujo”, admite Méndez. ¿Su máxima recompensa? “No es que nadie te llame felicitándote. Es el feedback encubierto: pasar por una tienda y ver que han recortado una ilustración tuya y la han puesto en el escaparate o entrar en un foro y ver un dibujo tuyo de avatar de una persona”, reconoce Méndez. La imperfección y el talento no están reñidos. Vale más la pasión con la que se realizan hasta los proyectos más simples: “bastante difícil es ya tener el bicho del arte”, concluye este todoterreno malagueño. Arriesgado y subversivo, sería lógico imaginar el encontrar su nombre en las revistas de la vanguardia europea en un futuro próximo. Mientras, sus seis patas seguirán trabajando a destajo en una suerte de trazos, campañas publicitarias y clases de diseño. Nadie dijo que ser artista fuese sencillo. |
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Etiquetas: CAC, dibujante, ilustrador, artes plásticas, arte, artista emergente, entrevista, malaga, provincia de malaga, tertulia



15 comentarios
Todo lo que se diga de este gran ilustrador malagueño es poco. Lo mejor es que lo conozco desde sus comienzos y lo he visto evolucionar y mejorar con el tiempo. Un abrazo. Fran
Lo que más me ha impresionado siempre de Agus Mendez es su singularidad,que nos hace ver el mundo “por dentro” a traves de sus dibujos.
Una maravilla el mundo Agu. Un estilo único, personal, punki, políticamente incorrecto. ¡A por las 17 horas!
Su deformación, la profesional, la personal, la de sus pensamientos, es la que lo hace especial, singular. Dibujar mejor o peor es sólo un matiz de esa peculiaridad, la de ser especial, la más importante. Que sigan los pensamientos deformados, que de los otros ya está lleno el mundo. Ádel, nada de 17 horas, que esa se la quita a la vida social!
Prefiero una locura que me entusiasme a una verdad que me joda. Él sabe como convertir mediante su don, lo cotidiano en su locura, si no no podría crear a sus criaturas con dos trazos. Tiene ese nosequé… sabe contagiar, espero que algún día a muchos. Lo percibo cuando nos miramos a los ojos, él sabe que la locura es un cierto placer que sólo los locos conocemos. Siempre tuyo.
¡¡Sin duda alguna el mejor profe que se pueda tener!!
Yo lo tuve de comapañero de piso escribiendo guiones….
Tiego con imaginación..
Se contagia todo estando cerca de él, las ganas de luchar por conseguir, el aprender y mejorar,..generoso comparte todo y recibe todo. Es lo más humilde con lo que me he topado en el mundo del diseño,.. increiblemente expontáneo. Es el diseñador y amigo que siempre quieres tener cerca. Es una compañía que vicia!!!
Cundo pienso en Agu de inmediato se me viene a la mente las palabras generosidad, buena persona y cercanía. Si a todo le añadimos la profesionalidad la entrega y la pasión para lo que hace, tan solo me queda sentirme privilegiado por haber conocido a una persona extraordinaria y que espero que sea por siempre.
Yo cuando mayor quiero ser como tú
¡Un gran artista de la ilustración y el mejor de los artistas de la amistad! Guapo por fuera y sobre todo por dentro. No cambies nunca.
Recuerdo nuestras esperas en la puerta de casa, y a ti, ahí sentado, dibujando. ¿ Se puede empezar a ilustrar con seis años? Pues que sepa el mundo que sí. Tu eres el ejemplo de la genialidad como ilustrador y como hermano. Te quiero, yp.
Cuando concocí a Agu, él iba para economista. Afortunadamente, los números perdieron a un funcionario y las letras ganaron un amigo. Años más tarde, descubrí su faceta de ilustrador, y supe entonces que las letras perdieron a un amigo y los lápices ganaron un amante. En este tiempo, siempre ha contado conmigo para todos sus proyectos, y últimamente las cosicas que escribo sobre cine adquieren una nueva vida gracias a sus ilustraciones. Es un lujo tenerle como compañero de viaje, algo que no hace más que mineralizar y supervitaminar una amistad que va camino de los quince años.
es el mejor del mundo, como ilustrador y como persona!
La plena adolescencia fue el mejor momento para conocerlo, ya en esa época mostraba la realidad con sus propios trazos, y así, encontré a alguien, que como yo, tenía otras inquietudes y otra forma de ver las cosas. De esta forma, ya dividías el mundo entre los “lógicos” y los “mágicos”. Más tarde la antigüedad y la amistad me dejaron que tirara una pequeña cuerda desde el sur, donde nos convertimos en “artistas del renacimiento” ya que absolutamente todos los aspectos de cada uno de los proyectos que realizamos, salieron de nuestras manos de principio a fin. Ahora seguimos juntos y sobre todo seguimos siendo amigos. Amigos “mágicos”…Gracias por estar y por ayudarme a encontrar la magia.
testigo de cerca de sus primeros pasos en madrid; seguidor desde la distancia de todos su trabajos. Este “chaval” dará mucho que hablar.