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Guillermo Weickert

Aún no tenía 20 años cuando empezó a trabajar en la capital andaluza su pulsión, como él llama a su propio cuerpo. “Creo que dice cosas más interesantes que yo con las palabras”, explica Guillermo Weickert. Lleva 10 años con su compañía, un proyecto homónimo que montó “entre la obligación y la invitación”. En nuestras Tertulias en EMASESA, te presentamos al ganador de diez premios por su espectáculo Días pasan cosas.

Por: Tertulia Andaluza

Coreógrafo, bailarín y actor
Nació: en 1974 (Huelva)
Ubicación: Sevilla
Destaca por: impulsar la danza contemporánea en Andalucía con su compañía Guillermo Weickert

Le cuesta imaginarse de consejero de Cultura de la Junta, pero si se pone el traje de político, Guillermo Weickert sabe cuál sería su prioridad: “Afianzar y potenciar todo lo que funciona”. No le interesa el arte “ario”, la pureza artística no le va. Da el sí a la técnica, pero con emoción. Desde que llegó a estudiar el Bachiller a Sevilla [1], este bailarín sabe cómo le gusta la danza: “Cuando está pasada por el teatro”.

P. En tus espectáculos fusionas muchos géneros, ¿puedes hablar de pureza en el arte contemporáneo?

R. Afortunadamente no. Las cosas puras me interesan como origen, pero me mueven mucho menos que cuando han sido mezcladas o están más bastardas. Lo ario no me interesa demasiado.

P. ¿Cuánto de técnica y cuánto de emoción se necesita en la danza contemporánea?

R. El máximo que consiga cada uno en las dos cosas. Para mí, la técnica es muy importante porque da libertad. La técnica y la emoción son lo que configuran un bailarín, así que cuanto más mejor. No me interesa tanto la exhibición técnica sobre un escenario. Siempre hay momentos en que se deja ver, pero no me interesa cuando es el tema o el objetivo.

P. ¿Cambias algo cuando pasas de bailarín a coreógrafo?

R. Sí. Uno de los problemas es que las necesidades me obligan a trabajar mucho solo. Está muy bien en algún momento de tu carrera ser tu propio coreógrafo, pero cada vez veo más la necesidad de trabajar en equipo y repartir papeles. Y una de las dificultades de este último trabajo es la imposibilidad de estar dentro y fuera; la esquizofrenia que produce ser coreógrafo y bailarín. Mi enfoque cambia, de hecho soy mucho más benevolente con mis bailarines cuando me pongo de bailarín, lo cual tampoco es bueno. (Risas).

P. Como coreógrafo, ¿cuánto te alimentan los movimientos de tus bailarines?

R. Mucho. En el proceso de creación, me interesa mucho la comunicación que se establece entre el bailarín y yo para llegar lo más cerca a lo que queremos contar.

P. Además de tu cuerpo, ¿qué otras cosas son una herramienta fundamental?

R. El cuerpo y una actitud: la curiosidad, la implicación, en el sentido de la entrega, y que el bailarín esté dispuesto a dejar algo de sí mismo, no solo movimiento o no solo sudor y un sentido de la danza. Igual en palabras queda un poco mal, pero es un sentido de trascendencia porque estamos haciendo un espectáculo de crecimiento, de dar, de rebuscar por uno mismo sin miedo.

P. ¿Qué es lo que quieres expresar con tus coreografías?

R. Pulsiones, ¿no? Como impulsos o inquietudes que si pudiera expresar con palabras lo haría. Como una mezcla de abismos personales que no los puedes expresar con palabras, pero necesitas darles una forma para sacarlos de ti hacia fuera, tanto positivos como negativos. Y también es mi respuesta al mundo (esto queda un poco grande decirlo), pero sí es un intento de construir momentos de belleza que sean reconocibles para el público, lo mismo que para nosotros. Es una liberación de algo que te inquieta o te perturba.

P. La Asociación de Profesionales de la Danza de Andalucía concedió al montaje Días pasan cosas siete premios en 2010. ¿Es un impulso para seguir trabajando?

R. Importantísimo. Por un lado, es el reconocimiento de la profesión, con lo cual son nuestros compañeros. El diálogo con las instituciones no siempre es fácil y hay veces tienes que justificar que haces danza y tiene calidad. Entonces, hay dos recompensas muy grandes: el reconocimiento tanto de público y crítica como de la profesión.

P. ¿Cuáles son las necesidades de la danza contemporánea en Andalucía?

R. En Andalucía pasa una cosa muy curiosa. Cuando Manolo Llanes abrió el Sevilla [1] se convirtió en el sitio de España donde más cerca se tenían los referentes de la contemporaneidad europea y mundial. Pero, después del 92, hubo unos años en los que el teatro estaba al 30 o al 40% de ocupación, y éramos siempre los mismos. Pero ¿qué pasa?, que se ha puesto esa semilla y se ha dejado pasar el tiempo, sin aflojar. Entonces hoy en día el Teatro Central está lleno, y eso es maravilloso. Eso se consigue con una decisión: vamos a conseguir el objetivo. La exhibición y el contacto con las fuentes están cubiertos. A nivel de formación, siempre ha habido mucha materia prima de los bailarines.

P. ¿Qué falta entonces?

R. Que el programa de apoyo a la creación no se limite solo a lo económico, sino que haya mas sitios de exhibición y una mayor apuesta por la creación local, porque Andalucía está compuesta por muchos pueblos pequeños y los técnicos de cultura muchas veces hacen de tapón entre nosotros y el público porque creen que la gente no está preparada o no les va a interesar lo que hacemos. Me parece un error gravísimo porque la gente es mucho más moderna de lo que piensan y muchas veces, al contrario de lo que se piensa, la gente de pueblo está mucho más avanzada de mentalidad que la de las grandes ciudades. Y después también, por mi experiencia, en pueblos pequeños, donde parece que estábamos haciendo una cosa de marcianos, la gente reacciona muy bien porque no necesita explicación ni contexto, necesita simplemente que haya una persona intentando transmitir una emoción con su cuerpo. Y para nosotros, quitando Málaga [2], Cádiz [3] y Sevilla, es imposible actuar en prácticamente cualquier otro sitio de la región. Falta una apuesta más certera para que nos abran los teatros; que cada teatro de cada pueblo tenga una compañía residente que tenga una comunicación mucho mas directa con el público.

P. Si mañana te conviertes en consejero de Cultura, ¿cuál sería tu primera decisión?

R. ¡Oh..! (se para a meditarlo). Estudiar todo lo que hay bueno hecho y mantenerlo. El gran problema que hemos tenido siempre es que cada vez que en Andalucía se hacía algo positivo, en el siguiente cambio político, incluso de un mismo partido, muchas veces se daba carpetazo y se tiraba por tierra. Entonces, lo primero sería afianzar y potenciar todo lo que funciona. Porque más que dejar tu sello como consejero de Cultura con lo que hiciste, también está bien pasar a la historia como el que apostó por lo que ya existía.

P. Has colaborado con compañías de Andalucía, País Vasco, Inglaterra, ¿dónde ha sido lo más lejos que has ido?

R. Alemania y Gales. Con Portugal he tenido una relación muy estrecha, trabajando en la Escuela Superior de Danza de Lisboa durante varios años, con un coreógrafo portugués. Mis espectáculos largos se han creado en el Centro de Creación de Portugal, pero también en Berlín ha habido colaboraciones muy potentes, y otra que viene de muchos años con el artista galés Marc Rees.

P. ¿Cuándo te decidiste a fundar tu propia compañía?

R. Fue casi por obligación. He tenido mucha suerte y hubo personas que en el momento en que era solo bailarín o solo actor para otras compañías, me empujaron a empezar a desarrollar mi propio trabajo. En las compañías, he tenido la fortuna de que me pedían que aportara a la creación, por lo que no ha sido una cosa completamente nueva, pero no es lo mismo hacerlo cuando es otra persona la que se pone al frente, que hacerlo tú solo. Hubo dos personas: una fue Ana Vallés, que me obligó a hacer mi primer solo. Le debo mucho. Y también a Laura Cummings, una de las personas que más ha hecho por la danza en España.

P. ¿Qué define la danza contemporánea?

R. La gran pregunta. Pues… Ahora mismo la danza contemporánea es como la creación contemporánea. Un cajón de sastre en el que… En Andalucía todavía planea para mucha gente la pregunta de si lo que hace que un espectáculo sea danza o no, es que haya más o menos movimiento coreográfico. No lo creo así. La base del trabajo es el cuerpo, y todo lo que ocurre en escena tiene que estar dispuesto de una manera organizada y pensada por un coreógrafo, eso es lo que hoy día es casi la única definición. Me gusta trabajar con gente que aunque luego solo hable en escena, tenga una formación de bailarín, porque mi manera de comunicarme con ellos es a través del cuerpo, incluso para decir un texto, pero para mí sigue siendo danza, porque lo que nos une es el lenguaje coreográfico. No la necesidad de enseñarlo en el sentido de virtuosismo, a veces sí, pero no siempre, es como una nebulosa…

P. ¿Es claro el lenguaje de la danza?, ¿te puedes comunicar con el público vayas donde vayas?

R. Pienso que sí. Para mí, es una necesidad conectar con el público en todos los espectáculos, incluso los que son más duros de ver. Hay preguntas: ¿Quién es nuestro público hoy en día?, ¿qué le interesa ver?, ¿qué está acostumbrado a ver? Notas mucho si la gente ha tenido acceso a espectáculos de danza contemporánea.

P. ¿Qué géneros musicales te atraen a la hora de bailar?

R. Tengo la manga muy ancha: música clásica, contemporánea y electrónica las tengo como muy presentes. Casi todos mis espectáculos han sido con muchos músicos. Ha habido toda una época de electrónica, y sigo colaborando con uno de ellos, Víctor Joaquim, un pionero de la música contemporánea en Portugal. La electrónica me atrae muchísimo, pero la estructura de música clásica es la base de donde vengo. Ahora mismo estoy trabajando con Alejandro Rojas Marcos, un pianista sevillano que trabaja en improvisación con el piano de cola, con teclado y manipulando la cuerda. También me interesa mucho bailar en silencio, porque el movimiento en silencio es muy importante en mi trabajo. Luego tengo referencias personales de musical americano, de jazz de principios del XX, que me puedo apropiar. Y hay otros estilos que no trabajaría nunca porque no me siento conectado. Puedo usar flamenco [4], pero nunca usaría ritmos caribeños, o salsa, o latinos… De lo demás, todo.


Enlaces dentro del artículo


[1] Sevilla: http://www.tertuliaandaluza.com/explora/sevilla/sevilla-guia-del-viajero/

[2] Málaga: http://www.tertuliaandaluza.com/explora/malaga/malaga-guia-del-viajero/

[3] Cádiz: http://www.tertuliaandaluza.com/explora/cadiz/cadiz-guia-del-viajero/

[4] flamenco: http://www.tertuliaandaluza.com/cultura/introduccion-al-flamenco/

URL: http://www.tertuliaandaluza.com/sociedad/gente/guillermo-weickert/

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