Reseña: La edad ligera
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El autor vitalista y luminoso de un principio, de poemarios como Ladrón de fuego (1975) o Río solar (1978), ha dado un giro de ciento ochenta grados y se coloca en una posición más intimista y melancólica con respecto a la vida. Si bien podríamos pensar que la edad ligera es la juventud, ese tiempo de curiosidad, de movimiento constante, de pies elevados del suelo, el título de su último poemario se refiere a la vejez, una edad como bien explica Fernando de Villena en el prólogo “‘veloz’ o ‘acelerada’ en la marcha hacia la muerte”. El poeta se hace consciente de la realidad existencial, del devenir del tiempo, y lo plasma en sus versos haciendo gala de su imaginería poética. Símbolos y metáforas llenan de fisicidad sus poemas: Salta otro pez de plata
en la memoria y vuelven nuevas fuentes en medio de aquel mar que ya no es éste, pero que ruge y brama como mi alma lo hace, sola ante el horizonte, frente al manso ir muriendo de esta hora doliente. (de Mares) Lupiañez, soñador y viajero -quizá lo segundo sea onírico también- se vuelve más descriptivo, los paisajes y la palabra se unifican, los versos se convierten en fotografías fugaces. Mundos exóticos se nos aparecen nítidos entre las manos. La potencia expresiva del autor funciona como el disparador de la cámara: Por el sendero angosto y entre los arrozales
camina Xiao Feng con sus plantas desnudas y la ilusión de su alma ligera. La serpiente desciende para verlo pasar y es un signo amarillo que el bambú disimula. Xiao Feng pasa y siembra su música sobre los campos venturosos. (de Lu Sheng) La edad ligera es un poemario que se mueve en el fértil territorio de la tristeza -vestigios de Manuel Machado y del último Rubén Darío aparecen entre líneas-. La añoranza del pasado, el temblor del corazón ante un futuro que depara inevitablemente la sombra y el presente poco reconfortante se mezclan en la visión realista que hace del mundo el poeta gaditano, como si con ella el camino que queda por andar se hiciera menos pedregoso: “Lleno estoy de sospechas de verdades / que no me sirven ya para la vida / pero que me preparan dulcemente / a bien morir…” decía Manuel Machado. |
Bibliografía
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Comentarios (2)
La edad ligera, de José Lupiáñez, ha sido distinguida con el Premio Andalucía de Poesía al mejor libro de poesía publicado en el año 2007, “por su fuerza emocional, su elegante sobriedad y la novedosa aportación a la lírica andaluza contemporánea, abriendo una línea de poesía ética dentro del mejor humanismo solidario”.
Dicho premio está patrocinado por el Ayuntamiento de Fondón, municipio de la Alpujarra almeriense. El jurado, está compuesto por los poetas y críticos literarios Antonio Enrique, Fernando de Villena, Pilar Quirosa-Cheyrouse, Miguel Galindo Artés, Francisco Morales Lomas y José Antonio Santano.
Muchísimas felicidades.
Gran artículo Laks…. es un lujo leerte. Un muxu. PS. Seguimos, aunque ahora en espíritu…