REGÍSTRATE | SUSCRIBETE | english


Carlos Sisí

“Llegué a ser escritor porque siempre fui un observador de segunda fila”. Sorprendió al público con sus zombis malagueños y, con ellos, se convirtió en un súper ventas que ya ha dado el salto al cine. El autor de Los caminantes, Necrópolis y Hades nebula, presenta ahora La hora del mar. Hablamos con Carlos Sisí.


Por:  Lakshmi I. Aguirre
 Enviar a un amigo Cerrar X 

¡Corre la voz!

  *Email de tu amigo:
  *Tu nombre:
  Mensaje personal (opcional):
250 carácteres máximo.
 
No guardamos ni utilizamos estos datos para ningun otro uso aparte de mandar un enlace a este artículo a tu amigo.

Escritor
Nació: en 1971 (Madrid)
Ubicación: Marbella (Málaga)
Destaca por: haber revolucionado el género zombi ubicando la trama en Málaga
¿Sabías que? sorteamos dos ejemplares de La hora del mar en nuestra sección de Concursos

El inicio de Terciopelo azul de David Lynch siempre me recuerda a Carlos Sisí. En la película, el director americano nos va introduciendo en uno de los clásicos suburbios estadounidenses en los que las casas blancas se alinean una detrás de otra, separadas solo por un pequeño terreno de césped perfectamente recortado. El repartidor de periódicos lanza el diario dibujando un arco perfecto desde su bicicleta, alguien toma el sol en una tumbona, el ama de casa prepara limonada y el padre de familia se ocupa de regar el jardín. Todos podemos imaginar el orden de las habitaciones que se esconden detrás de las fachadas recién pintadas, el sonido de los pájaros que debe entrar por las ventanas al amanecer o el modelo de televisor que probablemente protagoniza el salón. Es entonces, cuando la perfección americana ya nos ha obnubilado, cuando… ¡Zas! Lynch nos muestra un primer plano de una oreja cortada en el suelo.

Algo parecido ocurre con Carlos Sisí: sus dos adorables hijas juegan en la piscina de su casa malagueña, su mujer tiene una de las voces más dulces que se puedan imaginar, él es socio fundador de Rain Central y se dedica a diseñar páginas web (entre ellas, Tertulia Andaluza). Y de repente, aparece en escena una horda de zombis que invade una Málaga de ultratumba. Queremos que nos lo aclare, así que aprovechando el lanzamiento de su última novela La hora del mar, charlamos con Carlos Sisí: el último súper ventas.

carlos sisi entrevista la hora del mar

P. ¿Cómo se compagina una vida idílica con tus mujer y tus hijas y un submundo tan terrorífico? ¿El lado oscuro de Carlos Sisí solo aparece en las páginas de sus libros?

R. Me parece que eso se lo tendrías que preguntar a mi mujer (risas). Desde que he dejado de fumar estoy un poco más Viernes 13 pero… ¡Estoy en ello!

P. Carlos Sisí pasó del anonimato a ser un súper ventas con Los caminantes. ¿Cómo se digiere ese cambio de identidad?

R. No creo que haya cambiado en absoluto. Sigo siendo un hombre sencillo. Un blog dijo que “rayaba en lo anodino”, pero eso a mí me gusta: soy un hombre familiar. Precisamente creo que llegué a ser escritor porque siempre fui un observador de segunda fila. En algún momento, claro, estuve listo para contar todo lo que había visto. Me quedo de esta experiencia el aprendizaje que se obtiene de forma natural. Ahora puedo contar historias más grandes, y mi libro de trucos es mayor.

P. No es fácil vender ejemplares al ritmo en el que tú lo haces, dado el panorama editorial. ¡Cuéntanos el secreto!

R. Bueno, hay un hecho innegable, y es que mi libro apareció justamente al comienzo de la moda zombi. Tuve mucha suerte. Era diciembre del 2009 y Max Brooks desataba esa moda por todo el mundo mientras Loureiro la afianzaba en España. Después, a la gente le gustaron los libros. Supongo que son divertidos de leer, la gente comunica con los personajes, el padre Isidro tiene un punto muy conseguido y funciona como villano, e invita a pasar las páginas para saber qué ocurrirá a continuación. A partir de ahí fue el boca-oreja lo que mejor funcionó, porque por entonces yo estaba en una editorial que no tenía capacidad de promoción.

P. ¿Con qué propósito empezaste a escribir Los caminantes?

R. En realidad fue para evadirme un poco del estrés del trabajo y de la vida en general. Recordé que escribir me ayudó mucho a superar mi adolescencia, quizá un poquito solitaria, y quise recuperar aquella diversión, aquel hobby que tanta compañía me hizo en su momento. No sabía qué quería contar, me daba lo mismo… ¡Podrían haber sido vampiros transilvanos o un drama social en Soria! Pero quizá recordé inconscientemente aquella novelización de La noche de los muertos vivientes de John Russo, que había leído tantas y tantas veces, y pensé que podría hacer algo parecido. O quizá fueron las películas, ya no lo recuerdo. Pero había historias que contar… grandes posibilidades. Una historia diferente, menos intimista que la de La Noche pero con los mismos elementos: los zombis.

P. ¿El cambio de escenario, de USA a Málaga, ha sido una de las claves del éxito de la saga?

R. Es posible, sí. La gente me lo comenta, que cuando descubrió que la historia era de zombis en Málaga, fueron a buscar el libro. Sin duda estamos cansados de tanto Manhattan, Boston y Wisconsin. La agresión de la cultura americana es tremenda. Creo que todos sabemos cómo funcionan los juicios americanos, por ejemplo. Mucha gente piensa que los españoles son iguales.

P. ¿Es importante el ingrediente del realismo en una saga de género fantástico?

R. Para mí lo fue. Creo además que fue uno de los ingredientes de la ensalada. Trabajo mucho la documentación, y pasa lo mismo con La hora del mar o Edén interrumpido. Sin duda, eso ayuda a que la historia parezca plausible, más real, más cercana. Nos pasa lo mismo en las películas. Los coches volando con el fuego de una explosión pegado a las ruedas ya han perdido el efecto que tuvieron. La realidad debe ser un buen condimento de la ficción. Nos llegan más esas historias sin fallos, sin errores, incluso aunque tengan un remarcado elemento fantástico.

P. Tus seguidores no solo leen todas tus obras, sino que además realizan ilustraciones, convocan marchas zombis, se disfrazan de tus personajes… ¿Qué importancia ha tenido Internet en la prosperidad de Los caminantes?

R. Creo que ha ayudado bastante a dar a conocer la obra. Las redes sociales son geniales para que la gente encuentre y aprenda sobre la existencia de cosas que les gustan. Lo veo constantemente. Alguien que me cuenta que el libro es tremendo y que le ha encantado suscita la curiosidad de sus amigos. Puede que alguno de ellos acabe comprando alguno de los libros también. Además, me gusta estar en contacto con los lectores. Hacen preguntas, te cuentan anécdotas, y como tú dices, son tremendamente creativos. No hay presentación o firma en la que no me lleve algo a casa: muñecos de croché o de fieltro, dibujos… Es una pasada.

P. ¿Te ha dado vértigo comenzar con algo nuevo, como La hora del mar?

R. ¡No! ¡Tenía muchas ganas! He acabado muy, muy satisfecho con esta novela. La veo ahí impresa y digo: “¡Ahí hay algo bueno!”. Las reseñas también son espectaculares. Tenía muchas ganas de contar una historia que estuviese construida con mis propias reglas. Los zombis están bien, pero es como jugar con juguetes que no son tuyos. Estos de ahora me los he fabricado yo, y ha sido una buena experiencia, con mucha libertad creativa. Tengo más ideas… Hay un montón de historias que contar.

P. ¿Qué perspectivas tienes con la nueva novela?

R. Ya estoy pensando en nuevas historias. La novela está en la calle y ahora es la gente la que la compra y la recomienda, si le parece. Yo no tengo mucho más que hacer que seguir atendiendo a los lectores y agradeciendo a los que se pasan a opinar sobre el libro. Naturalmente, me gustaría que llegase a mucha gente: para eso se escriben libros, para que la gente los lea.

P. La hora del mar contiene un importante mensaje humano.

R. Creo que vamos muy mal… Nos falta unidad. Los gobiernos no piensan en el pueblo en absoluto, los bancos no están al servicio de la gente, sino todo lo contrario, y las naciones y razas cada vez están más disgregadas. A mí me gusta eso de “ciudadano del mundo”. Me gustaría que hubiera una bandera que nos uniera como terráqueos, como seres humanos. No es para distinguirnos de nadie; las banderas también se hicieron para unir.

P. ¿La profesión del escritor era como te la imaginabas?

R. Sí, es muy bonita. Cuentas historias, y la gente las disfruta. Escribir un libro es como ir envolviendo un enorme regalo de cumpleaños. Cuando ya lo tienes bien envuelto, estás deseando que llegue al homenajeado para ver qué le parece. Es la misma sensación de nerviosismo y entusiasmo… Y cuando el receptor lo disfruta y lo celebra, el círculo se completa. Es abrumador también cuando vas a las presentaciones y alguien te dice que viene de Madrid, o de Melilla, para obtener tu firma. Lo más bonito es la gente que vas conociendo en el camino. Gracias a los libros he hecho auténticos amigos a quienes quiero muchísimo… ¿Hay algo que tenga más valor que eso?

P. Stephen King siempre ha rondado tus influencias literarias. ¿Sigues bebiendo del autor americano?

R. Fue indudablemente mi maestro y el que me hizo soñar con ser escritor algún día. Ahora busco más en mí mismo: cocino y pruebo mis propios trucos. Es un proceso normal. Mi padre decía: “Imita a los clásicos”. Hace un tiempo ya que voy sustituyendo los naipes de mi baraja por unos manufacturados. Pero me doy cuenta que nunca he mencionado a Crichton, por ejemplo, y mis libros tienen mucho de él. Las influencias son tantas… ¡Y eso las conscientes!

P. Cine o videojuegos. ¿Cuál es el escondite preferido de Carlos Sisí?

R. Creo que tengo épocas. Acabo de pasar por una de videojuegos pero ahora estoy otra vez consumiendo mucho cine. Es buen ocio, aunque ahora me he vuelto más exigente y crítico… Supongo que es inevitable que vea los fallos argumentales cuando los hay. Un ejemplo es Prometheus. Soy un gran fan del Alien de 1979, así que esa película es un homenaje a lo que “Pudo-Haber-Sido”. Lamentablemente, como está ahora, no se explica. La española Carmina o Revienta funciona muchísimo mejor como historia que ese cúmulo de despropósitos, por ejemplo.

P. ¿Para cuándo un guión para la pantalla grande?

R. Bueno, ya fui contratado hace unos meses para hacer un guión de una película, y los productores quedaron muy satisfechos. Fue una experiencia interesante, ya que era la primera vez que tenía que limitar la historia para acomodar un tiempo máximo y un presupuesto determinado. Ahora se dan los pasos naturales, pero es un proceso largo. Algún día podré anunciarla y, con suerte, la veremos en la gran pantalla.

Vídeo


Enlaces






1 comentario

Pon tu propia imagen con Gravatar
El 16 Enero 2015 a las 16:40, Gerard dijo...

shuttling@rebelliously.conveyed” rel=”nofollow”>.…

good!…



Comenta este artículo :

A tener en cuenta: Los comentarios fuera de tono o inapropiados serán editados o borrados. Las direcciones de correo nunca serán publicadas. Ten también en cuenta que los campos marcados con * son obligatorios.







Buscar 
bar

 

pregúntanos

A dónde ir, qué ver, qué comer... PREGÚNTANOS.
ayuda

 

AGENDA
CULTURA
NEGOCIOS
EXPLORA
SOCIEDAD
SERVICIOS
Tertulia Andaluza S.L. 2017 © Todos los derechos reservados. Aviso Legal. Tertulia Andaluza Web Design