Festival de Cine Africano de Tarifa
Nacer en África y hacer películas es confabularse contra el destino. Exhibirlas en Europa, una quimera. “Somos conscientes de que es difícil, es diferente, un lenguaje más complicado, la gente de aquí tampoco está acostumbrada a ver películas subtituladas, pero bueno, se trata de un aprendizaje”. La directora del FCAT, Mane Cisneros, habla del público local, que comienza a abrazar a un cine distinto, que suena a raro, aunque las historias arrancan a sólo 14 kilómetros: “Todo lo diferente amplia las miras de una persona. A través de los cines de África, estamos adquiriendo una herramienta crítica frente a la difusión de estereotipos, que son los que nos condicionan a la hora de ver y analizar al otro, a lo diferente”. Este rincón, frontera natural de Europa, está sembrado de vientos, dunas y gentes de ida y vuelta. Viejos y nuevos residentes y un tropel de espectadores y profesionales se mezclan en las terrazas y las salas de proyección. Decenas de filmes (ficción, documentales y animación) enmarcados en varias secciones, algunas a concurso, monográficos de cine, exposiciones, concursos de fotografía -PhotoAfrica-, conciertos, talleres, proyecciones para escolares -en 2011 participarán más de 2000 niños- e incluso proyecciones para la tercera edad… Tarifa es una oportunidad, de los pocos festivales del mundo especializados en este continente, junto a Tenerife o Ciudad de México. Además, según la directora del festival, “El cine africano está colocando a Tarifa en el mapa bajo el manto de la cultura y no únicamente del de los deportes acuáticos”.
El Centro de Divulgación Cultural del Estrecho Al-Tarab fundó en 2004 este festival que nació con un objetivo claro: “Difundir las cinematografías africanas en el ámbito hispanohablante para ahondar en el conocimiento mutuo y en el descubrimiento del otro como una herramienta de desarrollo y de progreso para los pueblos de África y para España”. Para Cisneros, además de los aspectos humanos y emocionales que conlleva el abrir las puertas al cine de todo un continente, la industria sigue siendo una pieza clave en el tablero. Por eso, las jornadas profesionales que se organizan en la localidad van sumando más importancia a cada edición. Así, ya ha nacido el programa Cine Nómada, que permite que “una vez que Tarifa cierra las puertas de sus salas, parte de la programación del festival pueda ser vista en otros lugares a lo largo de toda la geografía española”. En constante colaboración con otros festivales como L’Alternativa de Barcelona o Cines del Sur de Granada, y con entidades como la Embajada de España o Casa África, la asociación Al-Tarab ha conseguido expandir la industria cinematográfica africana. A esta iniciativa se le ha sumado otra, aún más práctica: la de las ayudas a la coproducción hispanoafricana. “Nuestro deseo es convertir a Tarifa en un foro internacional de encuentro para profesionales”, concluye Cisneros. La cinematografía africana es una suerte de espejismo. En el FCAT lo saben y lo padecen. Conseguir las películas y programar se convierte cada año en una arriesgada aventura. Luego comienza otra expedición, que llevará al espectador de la butaca a la realidad de África. Eso sí, esta vez contada por sí misma. |
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4 comentarios
¿Cómo se podria traer algunas de esas pelicula a pueblos que no tienen cine y que una vez al mes se proyecta alguna pelicula en el auditorio?.
Si me decis el procedimiento se lo expondré a la de cultura del Ayto de Rota, que seguro lo intentara. Gracias
Lourdes, Juan…Es cuestión de contactar con Mane Cisneros, la directora. Seguro que os puede facilitar la manera de hacerlo, a título particular o con la ayuda de la Diputación Provincial, que también colabora con el FCAT. Un abrazo.
Ole por este festival, me parece imprescindible, lo es cuando mucho antes de que la televisión se ocupara de ellos nuestros vecinos ya eran perseguidos por la guardia civil por las playas gaditanas y nadie lo sabía y los vecinos los escondían en sus casas.
Cine africano es algo que me fascina, por eso quisiera ver peliculas que estuvieron en el festival, qué gusto que diferentes culturas ya hayan empezado a intercambiar de contenido.