Reseña: Chocolivas
No cabe duda de que son aceitunas. Olivas verdes y olivas negras en la mesa, sobre un tarro, como aperitivo. Pero no han crecido en los olivares, sino en las mesas de trabajo de la empresa gaditana Pancracio. Son un verdadero trampantojo. Y nunca mejor dicho, porque después de probarlas se convierten en un antojo inevitable. La sorpresa llega cuando nuestro paladar espera un intenso sabor salado y se encuentra con su antagónico, una dulzura ascendente, cremosa y crujiente. Es el intenso chocolate y su corazón de avellana y barquillo caramelizado.
Antes de servirlas, aseguraos de que no haya ningún diabético en los alrededores. Más que por el peligro que corre su salud, por la envidia que le vais a dar. Os sentiréis como Charlie y su fábrica, buscando la manera de entrar en Pancracio y arrasar con todo. |
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Este artículo fue subido por Lakshmi I. Aguirre el 5 Noviembre 2008 a las 13:09.
Etiquetas: cádiz, chocolate, pancracio, gastronomía, oliva

