REGÍSTRATE | SUSCRIBETE | english


Javier Orive

Si te interesa la arquitectura en Andalucía, seguramente le encontrarás al realizar búsquedas en google. Bueno, encontrarás sus fotos. Tímido, oculto tras su banco óptico, puede pasar días recorriendo un edificio en búsqueda de la luz y del ángulo perfecto.


Por:  Cecilia Bogaard
 Enviar a un amigo Cerrar X 

¡Corre la voz!

  *Email de tu amigo:
  *Tu nombre:
  Mensaje personal (opcional):
250 carácteres máximo.
 
No guardamos ni utilizamos estos datos para ningun otro uso aparte de mandar un enlace a este artículo a tu amigo.

Fotógrafo de Arquitectura
Nació: en 1985 (León)
Ubicación: Sevilla
¿Mac o PC? Mac. Convencido
Destaca por: desmarcarse como fotógrafo de arquitectura en plena crisis inmobiliaria

Javier Orive tiene muy claro lo que hace. Con investigación, tiempo y luz natural, se dedica a crear fotografías de arquitectura para un público exigente: arquitectos, revistas especializadas y estudiantes de arquitectura. En plena crisis para los arquitectos en España, Javier Orive sigue empeñado en la fotografía desde su base en Sevilla. Encontramos sus imágenes realizando un reportaje de arquitectura contemporánea en Córdoba, y quisimos saber más.

P. No tienes un número de teléfono en tu página web y no encuentro ninguna foto tuya ni en tu página, ni en las redes. En la única que he encontrado, tienes el rostro tapado por tu cámara. Además llevo cinco meses acosándote para poder entrevistarte. ¿Será que eres tímido?

SimpleViewer requires Macromedia Flash. Get Macromedia Flash.
This is a WPSimpleViewerGallery


R. (Rie) Diría que sí. Me considero tímido y sobre todo prudente a la hora de mostrarme por ahí. No me gusta demasiado ser el centro de atención. Me gusta trabajar con calma y discreción.

P. Llevas 10 años dedicado a la fotografía: ¿Qué te inspiro para entrar en este mundo?

R. Fue tema de cacharrería cuando tuve unos trece años, porque un tío vino con una cámara grande. Estuve trasteando y me gustó mucho el asunto. El hecho de cortar a través de un aparato un trozo de la vida y que luego se quede registrado… A partir de ahí, me compré una y desde entonces…

P. Arquitectura o Fotografía: ¿cuál fue tu primera pasión?

R. La fotografía. Tenía claro que de una manera u otra terminaría trabajando en algo relacionado con la fotografía. No sé cómo. Me entró el gusanillo de la arquitectura en el bachillerato y a raíz de ahí decidí mezclar arquitectura con fotografía, pero la fotografía vino antes. Soy autodidacta: mucho libro, mucho Internet y mucho compañero al lado, pero no he ido nunca a ningún curso. Para la arquitectura me falta solo el proyecto de fin de carrera, a ver si lo termino de una vez. Pero ahora mismo mis intenciones se dirigen hacia la fotografía de arquitectura. Me gusta el aspecto de conocer la arquitectura más que de hacerla.

P. ¿Los edificios de qué arquitecto te encantaría fotografiar?

R. Me quedé con ganas de Siza en un viaje que hice sin la cámara. Es una arquitectura muy limpia y creo que presenta un reto a la hora de fotografiarla.

P. ¿Te transformas cuando fotografías?

R. No especialmente. Desde el primer momento me muestro como soy. No me sale el ramalazo de artista (ríe). Pero sí, estás concentrado.

P. Tus fotografías muestran una gran atención por los detalles. Descríbeme cómo preparas y realizas una imagen.

R. Me aprovecho del bagaje de creatividad visual que tengo asimilado. Mantengo reuniones, pido diseños básicos y planos para hacerme una idea de lo que voy a fotografiar y de ahí hago mi proyecto fotográfico. Estudio horas de luz y cómo incide el sol en determinado momento en determinado objeto. Además, es importante hablar con el propio arquitecto. Todo esto para poder asimilar, sintetizar y entender un edificio.

P. Tus imágenes son muy diferentes a las fotografías que cubren los escaparates de las inmobiliarias de la Costa del Sol. Más sobrias, más realistas… ¿Hasta qué punto se debería “embellecer” fotográficamente un edificio en contraste a la realidad?

R. El tema es lo que entiendas por embellecer. Me limito únicamente a contar lo que hay, aunque haya un cambio y una interpretación necesarias. Busco aspectos compositivos que a simple vista no se ven, que es lo que no se busca en una foto de inmobiliaria, por ejemplo. Es un paso más. La mía la considero muy técnica y enfocada a un público muy concreto que exige ese técnica: arquitectos, revistas especializadas y estudiantes de arquitectura.

P. ¿Qué cielo prefieres como telón de fondo a tus imágenes?

R. El único que no me gusta es el cielo blanco plano. Me gusta que haya diferencias. Uno de los últimos reportajes que he hecho lo empecé con un cielo azul precioso y terminé con un cielo blanco encapotado con nubarrones casi negros. Disfruté mucho ese reportaje precisamente por el cambio. Hay editores que preguntan por qué tienen que ser siempre fotos de cielo azul, si la arquitectura tiene que vivir todo el año. No soy demasiado exigente porque me adapto. Tu labor es la de saber hacer fotos en cualquier condición y sacarlas lo mejor que se pueda. Ahí está la labor.

P. ¿Usas luz artificial?

R. La luz es un elemento fundamental en el diseño arquitectónico, así que ¿para qué la vas a modificar? Estás haciendo fotografía de arquitectura, no en la que aparezca arquitectura. No creo que sea lógico introducir más luz. Siempre uso luz natural.

P. ¿Te sientes diferente al enfrentarte a una persona en vez de a un edificio a través de la lente?

R. No hago fotos de personas. Estoy muy especializado en esto. Fotos de personas las hago con el móvil. Tengo la diferencia muy clara: fotografía seria, y todo lo demás.

P. La fotografía de arquitectura se caracteriza por una ausencia de personas. Excepto en la serie 30 viviendas de Promoción Pública de Javier Terrados no encuentro rastro humano en tus imágenes. ¿Crees que se aprecia mejor un edificio sin gente o es parte de tu huida de las personas?

R. El planteamiento lo hago antes. No creo que sea mejor o peor e intento aprovechar lo que hay. Muchas veces vas a una vivienda familiar y si están los dueños pido que se metan porque se va a entender mejor el espacio, pero no voy a buscar expresamente las personas. Si aparecen, perfecto. No me defino hacia un bando u otro.

P. Tu página web es de las mejores webs de fotografía que he encontrado y además esta muy conectada a las redes sociales. ¿Qué porcentaje de tu tiempo tienes que dedicar a ser tu propio agente de comunicación, comercial, community manager y demás? Y de ahí, ¿Qué porcentaje puedes dedicar a las fotos?

R. Hoy en día tienes que dedicarle tiempo a estar en Internet. Si no estás, no existes. Empecé en una era digital en la que todo es Internet y dedico bastante tiempo al posicionamiento y demás para definirme como persona. Miguel Villegas y Lourdes Bueno, de arquitextonica, realizaron mi identidad digital: cómo posicionarme, qué debo mostrar, qué no debo mostrar. Me ciño a lo que me dijeron. A raíz de eso planteé mi página web.

P. ¿Cómo ha afectado la crisis a un arquitecto/fotógrafo?

R. No he conocido otra cosa. Profesionalmente empecé con la crisis y me he ido manteniendo en la crisis. Para mí es rutina. Noto el sector complicado, pero estoy teniendo suerte porque la mayoría de los clientes aceptan o no el prespuesto y no hay más que hablar. Pero sí noto que muchos prespuestos que piden, automáticamente caen en saco roto porque pretenden tener precios de inmobiliaria, y ahí me desmarco y no paso. Trato darle el sello de calidad que supone un tiempo de trabajo que requiere un presupuesto.

P: ¿Hoy en día puede vivir un fotógrafo de su arte?

R. Tienes que saber cómo desmarcarte y una vez que encuentras tu lugar, se consigue.

P. ¿La ley de España realmente te ayuda proteger tus imágenes?

R. Ayuda y no. La ley de Protección Intelectual dice que lo que yo hago es mío. El problema es que si no quieres que algo vuele, no lo muestres en Internet porque al día siguiente está en dos mil páginas web. Del reportaje de las setas de la Encarnación (Metropol-Parasol de Jürgen Mayer-Sevilla), he encontrado fotos mías en Vietnam, y yo intentando contactar con ellos para decirles que esas fotos tienen copyright y que están protegidas. Al final se arregla pero es un problema serio y no tienes amparo. Con la volatilidad de información en Internet, no se respeta ese aspecto.

P. ¿Cuál es tu cámara favorita?

R. Una Rolleicord que heredé de mi abuelo. Tiene ese toque viejuno. Para utilizo una de banco óptico Sinar. No me es rentable trabajar hoy en día con una camara analógica ni adaptar el respaldo sin destrozarla.

P. Tu proyecto personal Vacíos: “Enormes bloques construidos sin que nadie pase siquiera por las inmediaciones. Carreteras vacías, viviendas cerradas, apenas dos obreros vi en toda la zona dando los últimos retoques a unas casas que tardarán en venderse.” Como arquitecto y fotógrafo que sobrevive gracias a la arquitectura ¿te sientes cómplice de la burbuja inmobiliaria?

R. (Rie) Diría que no. Nunca he ejercido de arquitecto y en los reportajes que hago no son proyectos de “construir y a ver si se vende”, que creo que es el gran problema aquí.

P. ¿Qué tema te gustaría abordar y todavía no lo has hecho?

R. Ando trabajando en un proyecto de qué es lo que pasa en esas ciudades vacacionales cuando desaparecen esos dos meses de verano.

P. ¿Has ganado algún premio?

R. No. Por la timidez nunca me he presentado.

P. ¿A cuánto has tenido que renunciar por tu pasión por la fotografía?

R. A nada. Estoy súper contento. No creo que haya dejado nada por el camino.

Enlaces





0 comentarios.


Comenta este artículo :

A tener en cuenta: Los comentarios fuera de tono o inapropiados serán editados o borrados. Las direcciones de correo nunca serán publicadas. Ten también en cuenta que los campos marcados con * son obligatorios.







Buscar 
bar

 

pregúntanos

A dónde ir, qué ver, qué comer... PREGÚNTANOS.
ayuda

 

AGENDA
CULTURA
NEGOCIOS
EXPLORA
SOCIEDAD
SERVICIOS
Tertulia Andaluza S.L. 2019 © Todos los derechos reservados. Aviso Legal. Tertulia Andaluza Web Design