Jorge Rueda
La vida como entretenimiento era uno de los manifiestos artísticos de Jorge Rueda. “Hacer fotos ‘llamativas’- decía-, es un modo. Pero no más ni menos importante que capar ranas, indagar sobre la política interior del mambo, o fabricar collares con huesos de chirimollo”. Fotógrafo innovador, fundador de importantes revistas, organizador de encuentros, agitador cultural, sus máximas aspiraciones eran que “de una puñetera vez, cada uno pudiera vivir, dejar vivir y hacer vivir con su entretenimiento” y, últimamente, la de acabar con “esa penosa y persistente moda de afeitarse los sobacos”. Rueda está considerado el padre del surrealismo fotográfico y desde la revista de vanguardia Nueva Lente ofreció un escaparate para los fotógrafos que experimentaban nuevas formas en los años 80, entre los que él mismo se encontraba. Sus continuas provocaciones, en palabra y en imagen, recuerdan a las de otros grandes surrealistas como Dalí, Man Ray o Buñuel, y se contraponen a una obra sólida y una trayectoria que marca un punto de inflexión en la fotografía española de finales del siglo XX.
Fue también fundador y director artístico de la revista Aquí imagen, vocal de edición de la Real Sociedad Fotográfica, director de los Encuentros Fotográficos de Andalucía y con una extensa actividad docente, desde su radical inconformismo consideraba que no era innovador: “Me faltan luces; y además los inventores arriesgan mucho más al asomarse a la vertiginosa ventana del vacío. El riesgo me da miedo y solo lo asumo si está bien calculado. .. Dicen los críticos, que sí tengo un discurso consistente, pero que no he sabido estructurarlo. Y no se atreven a explicármelo, al ser un problema irreversible y de naturaleza terminal”. Sus obituarios han recogido, unánimemente, su carácter de padre del surrealismo fotográfico español, y su potencia creadora, y que sus trabajos habían sido expuestos en los principales museos y galerías de medio mundo. Él, por el contrario, pensaba que “muy poca gente muestra interés por considerar o difundir ‘mi obra’ y mucho menos se interesa por pagarla. Me incomoda particularmente que me llamen ‘artista’, ‘inquieto’, ‘provocador’… en cualquiera de sus acepciones… Insisto en que la traducción cínica, escueta y literal de mis vulgares intenciones, se resume en tres palabras, que me aburre repetir y hacer creer: SALUD, DINERO Y AMOR compartidos. Como básicas alegrías de la vida. Todo lo demás es perversión”. Queda su obra, profundamente original, en algunos casos bordeando los políticamente incorrecto o lo estéticamente repulsivo. Una obra que no deja indiferente, que probablemente sea objeto a partir de ahora de solemnes actos de reconocimiento, en la que pese a los oropeles continuará su impertinencia que, tal y como finalizaba contundentemente Rueda en su Confesión: “En lengua vernácula viene a querer decir, más o menos, que ‘NO ME TOQUÉIS MÁS LOS GÚEVOS’”. |
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1 comentario
Gracias por insertar el reportaje que le hice a Jorge Rueda cuando dirigí “Verano en la Internacional”, la “prehistoria” de lo que ahora es el programa de Canal Sur 2 “Tesis”. Aunque es de 1998 el personaje, su trato y su obra cumplen a rajatabla lo que uno busca en este trabajo, historias visualmente atractivas y humanamente sorprendentes. Y quedo en mi memoria porque aquello que llega al corazón permanece para siempre en ella.