REGÍSTRATE | SUSCRIBETE | english


Rocío Huertas

Tiene en su haber el talento de los mejores animadores europeos, la imaginación de una niña y la experiencia que le han dado sus años de continuo aprendizaje. Empezó en Sevilla y terminó entre Nueva York, Berlín y Praga. ¿En sus bolsillos? Una veintena de premios y el interior de una bombilla. Charlamos con ella en el Festival de Granada Cines del Sur.


Por:  Irene Ríos
 Enviar a un amigo Cerrar X 

¡Corre la voz!

  *Email de tu amigo:
  *Tu nombre:
  Mensaje personal (opcional):
250 carácteres máximo.
 
No guardamos ni utilizamos estos datos para ningun otro uso aparte de mandar un enlace a este artículo a tu amigo.

Directora de cine, escenógrafa y guionista
Nació: en 1973 (Sevilla)
Ubicación: Sevilla
Destaca por: el surrealismo comprometido que destila su obra
¿Sabías que? su obra se ha proyectado en festivales como Sitges, San Antonio (Texas) u Open Cinema (San Petersburgo)

La animación para Rocío Huertas fue un descubrimiento checo. En Praga se le dilataron las pupilas a esta sevillana de alma surrealista, hasta entonces especialista en escenografía, al ver la obra de Benes, de Svankmajer, de Bárta… animadores que habían marcado un antes y un después en la historia de la animación de Europa. Si ellos lo habían conseguido, ¿por qué no ella? Y lo intentó.

Sus películas son un puzzle en el que las piezas se componen de recortables, de un collage entre realidad y ficción que nunca se queda en la superficie. Original, comprometida, eterna alumna y maestra, hablamos con Rocío Huertas para que nos ayude a reconstruir su concepción del cine.

P. ¿Cuándo decidiste comenzar a retratar lo que sentías en imágenes?

R. Después de estudiar escenografía en el Instituto de Teatro de Sevilla me dieron una beca para estudiar en el DAMU [Academia de las Artes Interpretativas] de Praga. Allí conocí el cine de animación. Empecé a ver las películas de Jiri Bartak y Jan Svankmajer, un checo que hacía cosas muy surrealistas. Seguí con otros autores y descubrí que todos ellos habían comenzado su carrera estudiando teatro. Me di cuenta de que quería intentarlo y aunque al principio tuve problemas para entrar en la FAMU [Facultad de Cine y Artes Escénicas] presenté un proyecto y me admitieron.

SimpleViewer requires Macromedia Flash. Get Macromedia Flash.
This is a WPSimpleViewerGallery


P. Como en Svankmajer hay algo de surrealismo en toda tu obra…

R. El surrealismo es mi manera de expresarme. Me gusta lo onírico, aunque en Los Deheredados por ejemplo intente ser más narrativa después de Muerte y resurrección.

P. Muerte y resurrección es una adaptación de La vida es sueño. ¿Qué te atraía de la obra de Calderón de la Barca?

R. Desde la primera vez que la leí me encantó. Me gusta la estética barroca, el tema de la apariencia, de lo real y el sueño… Se me ponen los vellos de punta cada vez que los trato.

P. ¿Qué son los personajes?

R. Interiores de bombilla, que es un poco como el Mito de la caverna de Platón. La metáfora era la misma. La caja con la bombilla funciona del mismo modo que la cueva, el fuego y las sombras. Está llena de símbolos.

P. En el proceso de creación ¿qué fase te sientes más cómoda?

R. Desde Simbad, que combina acción real y animación, hace tiempo que no dibujo. Mi viaje a Berlín hizo que me centrara más en la imagen pura y dura. Llevo años dedicándome más a escribir. La imagen me sigue fascinando, pero quiero ir incorporando cosas, no volver a hacer lo que ya sé hacer. Cuando experimento con algo nuevo me enriquezco yo y enriquezco mi trabajo.

P. ¿Con qué técnicas de animación te sientes más libre?

R. Me gusta combinarlas, pero sobre todo los recortables.

P. Los desheredados comienza siendo una fábula y termina siendo toda una una proclamación del no a la guerra y a las armas nucleares.

R. Sí. Es un mensaje antibelicista. La sinopsis de la historia la escribí a raíz de unos personajes que había dibujado para la obra de teatro El sueño de una noche de verano. A partir de ellos empecé a crear la historia y el texto lo escribió Julio de la Rosa.

P. En Dadda Zeydam Brahim también está el personaje del ‘desheredado’. ¿De dónde salió esta historia?

R. A Dadda la conocí cuando estábamos haciendo un documental dentro de un programa de mujeres realizadoras andaluzas filmando a mujeres saharauis. Cuando fuimos por primera vez a los campamentos de refugiados para hacer el casting, yo quería encontrar a una mujer anciana que se hubiera refugiado tras la ocupación. Dadda estaba hablando en jasaní y rodeada de gente que no paraba de reírse. Le grabé durante quince días. Al final me di cuenta de que se reían de ella porque hablaba una jerga muy cerrada, hablaba ‘antiguo’. Ella continuamente hablaba de que cuando volviera a su tierra se iba a llevar a sus muertos con ella, pensaba que el estar allí era algo provisional. Dadda es el retrato de la esperanza.

P. Buena parte de tu trabajo destila compromiso con la sociedad.

R. Siempre tengo un conflicto con no estar más implicada con lo social. ¡No tengo tiempo! Tengo que ganarme la vida cuando no me llegan becas y además sacar adelante mis proyectos. Me faltan horas al día. Es mi manera de aportar algo a la causa.

P. La lista de premios que te has llevado es interminable, al igual que tus estudios es diferentes países. ¿Lo uno ha venido como consecuencia de lo otro o crees que hubieras llegado tan lejos aún quedándote en España?

R. Si me hubiese quedado en España no hubiese hecho lo que hecho, no porque aquí no se pueda, sino porque el resultado de mi obra viene en parte de las cosas que he aprendido fuera. Si no hubiese ido a Praga no hubiese descubierto el cine de animación. Sin ir a Nueva York no me hubiera interesado el cine experimental y viajado a Berlín para estudiarlo.

P. ¿La financiación es un verdadero problema al intentar sacar adelante los proyectos?

R. Los míos son proyectos bastante precarios. Para Los desheredados estaba yo sola con un ordenador. La ayuda económica fue minúscula. Ahora que estoy haciendo un largo me estoy enfrentando a los verdaderos problemas. Con los cortos prefiero tener el control de la obra, aunque tengo que decir que me encanta trabajar en equipo. Un corto no es algo que hagas para comercial con él.

P. ¿El largometraje siempre ha sido una meta para ti?

R. No. Lo que pasa es que cuando escribí la historia ¡me salió muy larga! No era un objetivo.

P. ¿Se puede vivir de la animación en España?

R. Por temporadas y con becas, premios… puedo malvivir. Hay etapas en las que no queda más remedio que trabajar en otra cosa, aunque sea también en el medio audiovisual.

P. ¿Un consejo para las personas que estén empezando su carrera en la animación?

R. Que cuantas más cosas sepan mejor, que es genial que sepan pintar, modelar, esculpir brillantemente, pero que aprendan el lenguaje cinematográfico y que se unan entre ellos. Nunca se termina de aprender.

Vídeo


Enlaces






1 comentario

Pon tu propia imagen con Gravatar
El 23 Junio 2009 a las 12:53, Cecilia Bogaard dijo...

¡Que pasada su trabajo! Me ha encantado! Enhorabuena Rocio.



Comenta este artículo :

A tener en cuenta: Los comentarios fuera de tono o inapropiados serán editados o borrados. Las direcciones de correo nunca serán publicadas. Ten también en cuenta que los campos marcados con * son obligatorios.







Buscar 
bar

 

pregúntanos

A dónde ir, qué ver, qué comer... PREGÚNTANOS.
ayuda

 

AGENDA
CULTURA
NEGOCIOS
EXPLORA
SOCIEDAD
SERVICIOS
Tertulia Andaluza S.L. 2018 © Todos los derechos reservados. Aviso Legal. Tertulia Andaluza Web Design